La cadena ha tomado la decisión ante la baja ocupación en el alojamiento

La Voz de Galicia, 24 de octubre de 2020. Un total de 98 habitaciones. O lo que es lo mismo, 186 plazas de alojamiento. Es lo que pierde la ciudad de Ferrol con el cierre del Hotel Carrís Almirante, que el pasado jueves bajó la persiana de forma temporal para sorpresa de muchos. Fuentes oficiales del grupo gallego Carrís Hoteles indicaron que la medida se ha tomado ante la «baja ocupación» registrada en el establecimiento. Y, para ello, la cadena se ha acogido a la prórroga de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) aprobada por el Gobierno hasta finales de enero, lo que en la práctica supone que los empleados del Almirante que ya estaban en esta situación seguirán igual, mientras que los que habían sido rescatados para volver a trabajar en el establecimiento (menos de la mitad de la veintena que componen la plantilla) vuelven a estar afectados por la medida.

Aunque el emblemático hotel cerró sus puertas el día 18 de marzo -justo después de la declaración del estado de alarma-, a los pocos días reabrió para dar alojamiento a personal sanitario y trabajadores esenciales. El Almirante fue el hotel que menos días estuvo cerrado durante el confinamiento, pero, sin embargo, a partir de la desescalada nunca llegó a funcionar a pleno rendimiento, ya que los servicios de restauración no se recuperaron, y además, entre mediados de junio y el 1 de agosto el hotel estuvo cerrado debido a una avería.

Con la decisión de acogerse a la prórroga de los ERTE, la cadena Carrís deja de momento a la urbe naval sin uno de sus dos cuatro estrellas (el otro es el Gran Hotel Ferrol), mientras la preocupación por lo que pueda pasar en las próximas semanas, debido al aumento de los confinamientos perimetrales y las restricciones en la movilidad, arrecia en el sector. «Lo que nos salva a los hoteles de esta zona es que casi todos vivimos del cliente de empresa, y esas reservas de momento se mantienen», advierte Bibiana Reyes, del Hotel Sercotel Odeón, donde no se plantean la posibilidad de un cierre. Caída del cliente de ocio. En la misma línea se manifiesta José Antonio Cedena, responsable del Parador de Turismo de Ferrol, donde la persiana solo se bajaría en caso de un «segundo confinamiento masivo». «El cliente de fin de semana y de ocio ha caído muchísimo pero las personas que trabajan en el astillero y en los puertos siguen con sus tareas y eso es lo que nos está dando un respiro», anota Cedena.

En el Gran Hotel Ferrol y en el Valencia también están capeando el temporal gracias al cliente de empresa. Según apunta el director, Gonzalo Jiménez, la ocupación se encuentra en torno a un 50 %, aunque el responsable de los dos hoteles no oculta su preocupación por lo que ocurrirá en las próximas semanas. La misma sensación de incertidumbre transmite Juan Carlos Rodríguez desde el Hotel Alda Suizo, donde la ocupación se encuentra entre un 35 % y un 40 %. «Las pocas reservas que tenemos son de cliente de empresa. Por ocio o turismo ya no viene nadie y también han caído en picado las reservas de peregrinos, cuando antes teníamos a bastantes huéspedes de este tipo hasta mediados de noviembre», señala Rodríguez.

No lejos de allí, en el Hotel Real, tampoco se plantean cerrar de momento. «Para los próximos días 6 y 7 de noviembre tenemos bastantes reservas para la jura de bandera, pero a ver si se mantienen», comentan con preocupación desde el establecimiento de la calle Dolores.

Ver noticia