Anxo Queiruga es presidente de COCEMFE y su Fundación y de COGAMI (Confederación gallega de personas con discapacidad). Además es vicepresidente del CERMI Estatal y CERMI Galicia, de la Red Iberoamericana de Entidades de Personas con Discapacidad Física y de la Fundación ONCE, entre otras representaciones. Lleva más de 30 años trabajando en favor de las personas con discapacidad a través del movimiento asociativo, iniciando su trayectoria en el mismo en la asociación AMBAR de la comarca de Barbanza (La Coruña).

– ¿Cuándo y por qué surge COCEMFE?

COCEMFE se fundó en el año 1980 ante la necesidad de once entidades territoriales de personas con discapacidad física de trabajar en la misma dirección y unir sus voces para luchar juntas por el mismo objetivo: desarrollar políticas dirigidas a ampliar y garantizar los derechos de las personas de este grupo social y mejorar su calidad de vida.

La entidad, consciente de que la problemática a la que se enfrentan las personas con discapacidad abarca múltiples frentes que requieren un abordaje compartido y consensuado, amplió su campo de actuación incorporando desde 1988 a las entidades nacionales representativas de las personas con discapacidad orgánica.

Desde 1980 hasta la actualidad, COCEMFE ha multiplicado por ocho su tamaño, hasta alcanzar el número de 91 organizaciones territoriales y estatales, que a su vez representan a más de 1.600 asociaciones en todo el país y más de 2,5 millones de personas con discapacidad física y orgánica.

De esta manera COCEMFE es la entidad con mayor representación del país de personas con discapacidad física y orgánica, con cobertura en todo el territorio nacional y englobando las principales organizaciones de enfermedades crónicas.

Desde su creación y como interlocutor válido para las administraciones, COCEMFE ha impulsado grandes avances en nuestro país que han permitido alcanzar mayores cotas de integración y normalización. La entidad ha promovido que los diferentes gobiernos de la democracia hayan legislado a favor de las personas con discapacidad, y esto se ha traducido en medidas dirigidas a garantizar el ejercicio de sus derechos y mejorar el acceso al empleo, la educación, las prestaciones económicas, sociales y sanitarias, la accesibilidad y la autonomía personal.

El propósito de COCEMFE es conseguir una sociedad inclusiva que garantice el ejercicio pleno de los derechos de las personas con discapacidad física y orgánica.

– A nivel de empleo y formación, ¿qué acciones lleváis a cabo?

El desarrollo educativo y profesional de las personas con discapacidad es una de las prioridades de COCEMFE. Por eso, desarrollamos acciones dirigidas a promover la educación inclusiva del alumnado con necesidades específicas por motivo de discapacidad, proporcionando apoyo también a sus familias y al profesorado para que incorpore las metodologías inclusivas en su día a día. También vinculado con la educación promovemos la creación de productos de apoyo centrados en la persona y disponemos de un banco de productos de apoyo para las/os estudiantes con discapacidad que participan en los proyectos de nuestro Movimiento Asociativo. En relación a la formación y el empleo, contamos con una red de 80 Servicios de Empleo en todo el territorio nacional, que son gratuitos y están dirigidos tanto a personas con discapacidad, como a administraciones y empresas.

Actualmente hay 76.600 personas con discapacidad inscritas en nuestra bolsa de empleo a quienes proporcionamos una atención individualizada para incrementar su empleabilidad y apoyar el desarrollo de una carrera profesional óptima. Esto incluye: reorientación profesional en caso de no poder desarrollar su profesión habitual, asesoramiento y apoyo en la definición de objetivos profesionales y elaboración de un plan de trabajo individualizado para conseguirlo.

También contamos con la colaboración de un total de 27.600 empresas a las que ofrecemos un servicio exclusivo de preselección de candidaturas y de asesoramiento para la inclusión de las personas con discapacidad en su plantilla y, además, les asesoramos para realizar la transformación inclusiva e incorporar a nuestro grupo social en todas las áreas de su negocio.

– ¿A cuántas personas llega vuestra ayuda?

Cada año, más de un millón de personas se benefician del trabajo que realizan 7.000 profesionales y 20.000 personas voluntarias pertenecientes al Movimiento Asociativo de COCEMFE a través de los más de 1.000 recursos en todo el país dirigidos a las personas con discapacidad física y orgánica.

Las principales líneas de acción de COCEMFE son el desarrollo educativo y profesional, los proyectos e innovación social, la cohesión asociativa, la coordinación sociosanitaria, la accesibilidad y la vida independiente, mujer e igualdad, cooperación para el desarrollo, voluntariado, turismo inclusivo y comunicación e incidencia social. Además, COCEMFE contribuye con su actividad al cumplimiento de la Agenda 2030, concretamente a un total de 12 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

– ¿Cómo ha afectado la pandemia a vuestro trabajo?

En todo momento hemos estado defendiendo y apoyando a las personas con discapacidad y adaptándonos a cada situación epidemiológica. La pandemia de la COVID-19 provocó, en un primer momento, la paralización de muchos servicios sociosanitarios con la repercusión negativa que eso tiene para la calidad de vida de nuestro grupo social. Conforme hemos ido conociendo cómo actuaba la COVID-19 y adquiriendo equipos de protección individual se ha ido recuperando la atención presencial, las terapias de rehabilitación y la normalidad de gran parte nuestras acciones.

Desde que comenzó la pandemia, hemos estado al lado de las personas que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad, tratando de paliar los efectos de las crisis social, económica y sanitaria que ha generado la pandemia de la COVID-19. El Movimiento Asociativo de COCEMFE ha trabajado y seguimos haciéndolo de manera incesante para que las personas con discapacidad física y orgánica no den ni un paso atrás en el ejercicio de sus derechos. Han sido dos años de intenso trabajo y transformación constante, en el que hemos demostrado la importancia de la labor que realizamos las organizaciones y lo importante que es cada persona en la gran familia que formamos en COCEMFE.

– ¿Qué historia hay detrás de vuestro logotipo?

Tenemos la suerte de contar con un logotipo creado y donado en 1999 por el reconocido diseñador Javier Mariscal. Entre los atributos inspiracionales de nuestro logotipo se encuentran el protagonismo de la persona, ya que está pintado a mano, normalizador de la discapacidad, diferenciador, positivo, accesible, auténtico, para todos los públicos, desdramatizador, franco, espontáneo, emocional, divertido, provocador y complejo.

Posteriormente, en 2017, renovamos nuestra identidad visual para potenciar la marca COCEMFE a través de los valores y conceptos que caracterizan a la entidad, como la sencillez, transparencia, profesionalidad y las personas. Para ello, se realizó una revisión del logotipo y una nueva aplicación de marca para trabajar en los actuales entornos digitales y potenciar la cohesión de la organización a través de nuestras entidades territoriales y estatales.

– ¿Qué significa el símbolo que tenemos en los manteles de Alda Hotels?

El Símbolo Internacional de la Discapacidad Orgánica (DisOrganic) tiene una gran importancia para las personas con discapacidad orgánica porque viene a solucionar una problemática a la que tenían que hacer frente cada día en sus vidas como son la falta de reconocimiento, invisibilidad e incomprensión, ya que la discapacidad orgánica es consecuencia de alteraciones que pasan desapercibidas para la mayoría de la población.

La discapacidad orgánica es aquella producida por la pérdida de funcionalidad de algunos sistemas corporales, que suelen relacionarse con los órganos internos o procesos fisiológicos, ya sean de forma congénita o adquirida. Es el caso de enfermedades renales (riñón), hepáticas (hígado) cardiopatías (corazón), fibrosis quística (pulmones), enfermedad de Crohn y enfermedades metabólicas (aparato digestivo); Linfedema (sistema linfático), hemofilia (coagulación de la sangre), lupus (sistema inmune); enfermedades reumáticas (aparato locomotor); y cefaleas, migrañas, alzhéimer, párkinson, trastornos del sueño, fibromialgia o síndrome de fatiga crónica (sistema nervioso central).

De esta manera, este símbolo consigue transmitir la esencia de una discapacidad orgánica, muestra el objetivo final que queríamos conseguir, que es la inclusión y participación, ya que se encuentra en una actitud activa y positiva, y al tratarse de una figura andrógina, no ser corpulenta y recurrir a formar curvas representa cualquier género.

– ¿Consideráis que aún hay mucho desconocimiento en este sentido?

Así es. Uno de los principales objetivos que nos llevó a la creación del Símbolo Internacional de la Discapacidad Orgánica fue vencer el desconocimiento y conseguir que las personas con discapacidad orgánica abandonasen la invisibilidad que les había acompañado hasta ese momento y pudiesen recibir la atención que les corresponde por derecho.

Por suerte, con acciones como la creación de este símbolo y con colaboraciones como la de Alda Hotels, vamos avanzando en que la discapacidad orgánica tenga el reconocimiento que le corresponde. Como nuestro afán es que se use todo lo posible, el símbolo es una obra de Dominio Público con una licencia que permite que pueda ser utilizado libremente por parte de cualquier persona física o jurídica que se refiera a este tipo de discapacidad en todo tipo de publicaciones, materiales y soportes.

De esta manera, contribuiremos a que el símbolo sea cada vez más conocido y de la misma manera que toda la población identifica el símbolo de la persona en silla de ruedas, llegue el momento en el que el Símbolo Internacional de la Discapacidad Orgánica alcance el mismo nivel de notoriedad.

Entre las acciones que impulsaremos próximamente para dar a conocer el símbolo de la Discapacidad Orgánica se encuentra la publicación del Libro blanco de la discapacidad orgánica o la creación de un decálogo de acciones o medidas a tomar para declarar un entorno o servicio comprometidos con la discapacidad orgánica y uso del símbolo en ellos para evidenciarlo.

– Siempre apostáis por realizar diferentes campañas, ¿con qué objetivos?

Desde COCEMFE y nuestro Movimiento Asociativo tenemos el convencimiento de que el conocimiento y la concienciación son la base para lograr el cambio social necesario para que se garanticen los derechos de las personas con discapacidad física orgánica.

Tratamos de que todos los agentes de la sociedad y la población en general tomen conciencia de nuestra realidad y necesidades, puesto que gran parte de las situaciones a las que nos enfrentamos las personas con discapacidad y que suponen una vulneración de derechos responden al desconocimiento, a los estereotipos que aún continúan en el imaginario colectivo, a las miradas paternalistas sobreprotectoras a la falta de normalización, falta de interacción y trato con las personas de nuestro grupo social… Es muy importante comprender que garantizar nuestros derechos y que participemos en igualdad de condiciones en todos los aspectos de la vida, es beneficioso para toda la sociedad.